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MEGAPOST: Los 10 pasos para crear una estrategia de comunicación ética que funcione

Cuando estás al frente de una marca responsable y quieres convertirla en un negocio social, medioambiental y económicamente sostenible, necesitas un plan. Y una estrategia de comunicación que funcione y te acerque a tus objetivos es una parte esencial de ese plan.


El próximo 26 de mayo, solo si estás dentro del Círculo de marcas responsables, voy a invitarte a algo que va lograr que cumplas tus objetivos trabajando tu estrategia de manera ética.


Te recomiendo que, si no estás dentro, te unas haciendo clic aquí para no perdértelo.


Pero, como adelanto, he preparado este megapost para ayudarte a crear una estrategia de comunicación que consiga los resultados que tu marca responsable merece.


Así que empieza a leer… y que comience la estrategia.

Índice

Cómo crear una estrategia de comunicación ética que funcione

Qué es y para qué sirve una estrategia de comunicación ética

Antes de meternos de lleno en los 10 pasos para crear una estrategia de comunicación que funcione, quiero que entiendas qué es una estrategia de comunicación y por qué es tan útil.

La estrategia de comunicación es una herramienta. Una herramienta que utilizas para planificar tus acciones de comunicación y que estas den los mejores resultados con la menor inversión de tiempo, dinero y energía.

La estrategia de comunicación es una herramienta para planificar tus acciones de comunicación y que estas den los mejores resultados con la menor inversión de tiempo, dinero y energía.

Pero además, la estrategia de comunicación ética es aquella que logra los mismos resultados pero siendo coherente con tu ética de marca y sin renunciar a tus principios.

Las ventajas de crear tu estrategia de comunicación

Trabajar desde una estrategia de comunicación es tremendamente útil en tu día a día como negocio ético.

Por varias razones:

    • Evitas perder recursos valiosos en acciones que no te dan resultados.
    • Priorizas las acciones realmente importantes y centras el foco al concentrar tu trabajo de comunicación en unos pocos frentes.
    • Sientes tranquilidad al tener controlado qué va a pasar en la comunicación de tu negocio en meses.
    • Puedes planificar acciones más ambiciosas porque cuentas con más tiempo y puedes avanzar sin prisas.
    • Te blindas frente a los imprevistos.
    • Evitas quemarte por el caos de intentar llegar a varios objetivos sin orden ni planificación. 

Pero, aunque estas son ventajas importantes, la principal es esta:

Cuando trabajas desde una estrategia de comunicación aprendes a tomar mejores decisiones. 

Mides resultados, sacas conclusiones y pivotas tu estrategia cuando no está funcionando. Ganas seguridad en ti porque controlas tus números y sabes qué camino tomar.

Y es que trabajar tu comunicación sin tener una estrategia es como querer alcanzar la cima de una montaña sin conocer la ruta, tener provisiones o llevar el calzado adecuado.

Podrás andar un rato, sí. Pero lo más probable es que no llegues a tu destino y vuelvas con el cuerpo cansado, sediento y dolorido hasta el punto de inicio.

Trabajar tu comunicación sin tener una estrategia es como querer alcanzar la cima de una montaña sin conocer la ruta, tener provisiones o llevar el calzado adecuado.

Entender cómo crear una estrategia de comunicación te ahorra pasar por ello y te permite empezar a caminar con buen pie, tomando tus propias decisiones.

Y ahora que ya tienes claro:

    • Qué es una estrategia de comunicación ética.
    • Para qué sirve.
    • Y cuáles son sus ventajas…

Ha llegado el momento de contarte cómo ponerla en marcha.

Vamos allá.

Los 10 pasos para crear una estrategia de comunicación ética que funcione

1. Define quién eres como marca

El primer paso para crear una estrategia de comunicación ética es definir quién eres como marca.

Para empezar, necesitas averiguar cuatro aspectos clave:

    • Saber cómo encaja tu marca en el mercado ético: cómo está posicionada y cuál es la historia de marca que te va a hacer destacar.
    • Entender cuál es tu ética de marca: para que las acciones que formen parte de tu estrategia refuercen (y no contradigan) tus principios. Y así, logres coherencia.
    • Investigar a quién te diriges: analizar quién es tu cliente ideal y qué busca en lo que tú ofreces.
    • Definir qué vendes y por qué es valioso: para crear un mensaje que atraiga a tu cliente ideal mostrando tu valor diferencial.

Esta parte de la estrategia es tan importante porque son las bases sobre las que sentarás tus decisiones posteriores.

Por ejemplo:

    • A la hora de escoger las redes sociales en las que vas a tener presencia, elegirás aquellas en las que está tu cliente ideal, basándote en tu investigación.
    • En el momento en el que tengas que escoger qué mensajes comunicar, sabrás qué es lo que merece la pena destacar.
    • Cuando tengas dudas sobre si una acción de comunicación es coherente con lo que crees o no, podrás repasar tu ética de marca y tomar la decisión que más alineada esté con tus principios.

 

2. Haz un análisis del mercado ético, el contexto y la competencia

El segundo paso de tu estrategia es analizar lo que te rodea.

Esta fase es esencial para ganar perspectiva sobre:

    • Cómo está evolucionando el mercado ético y el nicho al que te diriges.
    • Cuál es el contexto económico y social en el que se está moviendo tu cliente.
    • Qué nuevos actores están entrando en el mercado ético.
    • Qué tendencias están aflorando.
    • Cómo está cambiando el perfil de consumidor/a responsable.
    • Qué están haciendo las empresas que consideras tu competencia para llegar a tu mismo cliente.

Y, ¿por qué quieres ganar perspectiva? 

Pues porque tu marca responsable no es una burbuja en medio del desierto. Forma parte de un ecosistema.

Y estar al tanto de ese ecosistema te permite tomar las decisiones adecuadas.

Te pongo un ejemplo:

Seguro que recuerdas el mes de marzo de 2020, ¿verdad? El contexto social de inseguridad ante una pandemia global que nadie podía controlar era brutal. Las marcas que tenían una estrategia y que supieron interpretar el contexto la pivotaron de manera ágil.

Sin embargo, las marcas que siguieron mirando su propio ombligo y no atendieron al contexto (que pedía empatía a raudales) siguieron haciendo campañas de venta agresivas y eso, les causó una grave crisis de imagen (este es solo un ejemplo, pero hay más).

Pero además, quieres ganar perspectiva porque solo mirando más allá de tu negocio vas a identificar oportunidades que, de otra manera, no lograrías ver.

Y no me estoy refiriendo a hacer lo que hace tu competencia. Sino a identificar ideas, canales o acciones de comunicación que nadie está aprovechando en tu sector.

 

3. Determina tus objetivos

Una vez que tienes claro quién eres como marca y en qué contexto te mueves, empieza la acción: debes definir los objetivos que quieres conseguir.

Y para definirlos, nada mejor que utilizar la fórmula SMART (que está manida pero funciona):

    • eSpecíficos (Specific): tu objetivo tiene que ser claro y concreto.

Mejor: “Alcanzar 1000 seguidores en instagram en 2021”.

Que: “Aumentar seguidores en las redes sociales”.

    • Medibles (Measurable):

Mejor: “Conseguir 10 apariciones en medios referentes para mi público en el primer trimestre del año”.

Que: “Ser considerada la marca referente por mi público”.

    • Alcanzables (Attainable).

Mejor: “Lograr 100 leads de calidad para mi newsletter en junio de 2021”.

Que: “Lograr 30.000 leads de calidad para mi newsletter en junio de 2021”.*

*Nota: obviamente, estos objetivos dependen de la marca. Este es solo un ejemplo.

    • Relevantes (Relevant):

Mejor: “Conseguir una aparición en la radio local para mi tienda física a granel en el último trimestre de 2021”. 

Que: “Conseguir una aparición en cualquier medio para mi tienda física a granel en el último trimestre de 2021”.

    • Temporales (Timely):

Mejor: “Dar una charla en un evento nicho en los primeros 6 meses del año”. 

Que: “Dar una charla en un evento nicho”.

Aun con estos trucos, determinar objetivos no es fácil.

Sobre todo cuando nunca antes te habías propuesto algo similar y no sabes si tus objetivos están siendo demasiado ambiciosos o se están quedando cortos.

Por eso es esencial que, a la vez que determinas tus objetivos, establezcas también el método para medirlos, ir comprobando si se van cumpliendo y, si es necesario, pivotar tu estrategia de comunicación.

Pero todavía no hemos llegado ahí. De momento vamos al siguiente paso: analizar tus recursos.

 

4. Analiza tus recursos

Es una pena, pero ni el dinero crece en los árboles, ni el día tiene más de 24 horas ni nuestra energía es ilimitada, ¿verdad que no?

Por eso es tan necesario analizar los recursos con los que cuentas para llevar a cabo tu estrategia de comunicación:

    • ¿Qué presupuesto mensual/trimestral/anual vas a dedicarle a tu comunicación?
    • ¿Cuántas horas al día/semana/mes vas a trabajar en tu comunicación?
    • ¿Tienes un equipo o solo tú vas a realizar todas las tareas de comunicación?
    • Etc.

Como pequeña o mediana marca responsable es probable que a veces te cueste pararte a analizar cuáles son, de verdad, tus recursos. 

Pero este paso es necesario si quieres que tu estrategia de comunicación ética sea realista.

Y sobre todo en el caso de las marcas unipersonales, si no quieres quemarte por el camino.

 

5. Escoge tus canales de comunicación

Una comunicación que funciona no solo se compone de un emisor, un receptor y un mensaje, sino también de un canal adecuado para que ese mensaje llegue.

Esta quizá es la parte más crítica de toda tu estrategia de comunicación y en la que más personas detrás de negocios éticos están tomando decisiones equivocadas.

Porque muchas veces, al iniciar una empresa responsable, lo primero que haces es abrir canales de comunicación sin saber si son los más adecuados para llegar a tu cliente.

Un ejemplo claro es el de Instagram:

En los últimos años, el primer paso que han dado una gran cantidad de marcas responsables nacientes ha sido abrirse una cuenta en esta red social. Quizá también es tu caso.

Y, sin embargo, una vez dentro, se tienen que enfrentar a un algoritmo despiadad:  a la lucha por conseguir seguidores, a la batalla cruenta por coneguir visibilidad ¡entre sus propios seguidores! y a la trampa de tener que estar siempre al día con las novedades de la red social para no ser penalizadas.

Imagínate tener que pasar por todo esto y que a tu cliente… ni siquiera le guste pasar tiempo en esa red social.

Pero además de ser una pérdida de tiempo, dinero y energía, escoger un canal inadecuado también supone una pérdida de oportunidad.

Porque quizá esos recursos que destina a ese canal podría centrarlos en otros canales en los que tu mensaje podría llegar mejor a tu cliente.

>> Si quieres saber más acerca de cómo escoger tus canales de comunicación, te recomiendo este post: Cómo escoger tus canales de comunicación de manera estratégica y ética.

6. Crea una estrategia realista

Y llegamos al corazón de tu estrategia.

Ahora que ya sabes qué canales debes utilizar tienes que escoger cuál es la mejor manera de trabajarlos para lograr tus objetivos sin olvidarte de tus recursos.

    • Si has escogido trabajar en una red social para posicionarte como una marca referente: ¿cómo puedes lograrlo?
    • Si has elegido trabajar con medios nicho para dar visibilidad a tus servicios: ¿cómo puedes empezar a hacerlo?
    • Si has decidido crear un pódcast para llegar a tu cliente ideal, ¿cuáles son los pasos que necesitas dar para conseguirlo?

En este punto entra en juego tu creatividad, tu imaginación y todas las ideas y chispas de oportunidad que has ido recogiendo en tu investigación de cliente, competencia, mercado o canales.

>> Si necesitas ideas para aliñar tu estrategia, te recomiendo que le eches un vistazo a mi charla del Congreso de marcas responsables “Comunicación de guerrilla: 4 estrategias éticas para aumentar tu visibilidad con poco presupuesto”. Puedes verla gratis aquí.

7. Repasa tu estrategia para comprobar que está alineada con tus recursos

Una vez que tengas una aproximación a tu estrategia, debes comprobar que está alineada con tus recursos dividiéndola en acciones y tareas concretas.

¿Son esas tareas realizables para tu marca responsable?, ¿necesitas a más equipo para llevarlas a cabo?, ¿te sientes capaz de sacarlas adelante?

Este es el momento de tomar decisiones.

Si crees que tu estrategia es demasiado ambiciosa, debes eliminar acciones. Así evitarás desgastarte antes de empezar.

 

8. Calendariza tus acciones en un plan de acción (y blíndalo frente a imprevistos)

Tu estrategia de comunicación se vuelve una realidad en este octavo paso.

En el momento en que te sitúas delante del calendario y creas un plan de acción a varios meses vista en el que sitúas:

    • Las fechas clave de tus acciones de comunicación (lanzamientos, ofertas…).
    • Las fechas límite en las que tus tareas deben estar finalizadas.
    • Las fechas en las que vas a trabajar cada acción y tarea de tu comunicación.

Si te soy sincera, la mayoría de marcas que trabajan su estrategia de comunicación se saltan este paso. Y esa es la razón por la que su estrategia se convierte en papel mojado y sienten que han perdido el tiempo trabajándola.

Porque si no calendarizas tus acciones, tu estrategia es humo. No sirve para nada.

Y una vez creado tu calendario, piensa en el plan B de tus acciones. Si algo no sale como esperabas, ¿qué podrías cambiar?

Esto te permitirá tener un plan alternativo en el caso de que tu marca, el mercado, el contexto social o incluso tu vida personal sufra algún imprevisto.

9. Implementa, mide y pivota si es necesario

En este punto tu estrategia ya se ha hecho mayor y está lista para actuar. 

Ahora es cuando debes empezar a implementar tus acciones y cada cierto tiempo, medir su avance:

    • ¿Hay alguna acción que no esté dando los resultados que esperabas?
    • ¿Hay alguna acción que te esté sorprendiendo por su efectividad?
    • ¿Cómo podrías pivotar las acciones que no están funcionando y potenciar aquellas que están cumpliendo con tus expectativas?

Hacerte estas tres sencillas preguntas te permitirá ser flexible con tu estrategia, ya que te ayudará a identificar sus puntos flacos y fuertes y cambiarla según se va desarrollando, sin esperar a los resultados finales.

10. Saca conclusiones y vuelve a empezar

Una vez que el horizonte temporal de tu objetivo se acerca, es el momento de sacar conclusiones:

    • ¿Qué ha ido bien?
    • ¿Qué no ha ido tan bien?
    • De haber conocido el resultado, ¿qué habrías hecho diferente?

Ten en cuenta que ninguna estrategia va a ser perfecta, pero todas van a ayudarte en algo: tu propio aprendizaje como emprendedora o emprendedor social.

Como decía Enrique Arrillaga, el fundador de LUFE, en esta entrevista: “Lo que nos funciona, seguimos con ello. Lo que no nos funciona, lo cambiamos. Y ya está”.

 

Mi secreto final para crear una estrategia de comunicación que funcione

¿Te ha gustado este post sobre cómo crear una estrategia de comunicación ética que dé resultados?

Pues entonces te encantará lo que voy a contarte en exclusiva este 26 de mayo si te unes al Círculo de marcas responsables.

Entérate del secreto uniéndote al círculo antes del 26 de mayo.

MEGAPOST: Los 10 pasos para crear una estrategia de comunicación ética que funcione

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